Cuando Kanye West decidió redefinir el streetwear después de romper con las reglas de la industria, buscó a alguien que entendiera el caos, la cultura y la juventud real.
Ese alguien fue Gosha Rubchinskiy, el diseñador que convirtió la rebeldía post-soviética en una estética global.
El Yeezy WB-01 no es solo un windbreaker.
Es una declaración.